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Centro Hospitalario Huechuraba: Su rol en la recuperación de los pacientes COVID


Cuando a María Saavedra le dijeron que sería dada de alta tuvo sentimientos encontrados. Por un lado, estaba la alegría de haber superado una neumonía por Covid-19 a sus 87 años, y por otro, la invadía la tristeza de tener que decir adiós al equipo clínico que por dos semanas, la cuidó y permitió su recuperación con dedicación y cariño.

“Me sentí muy querida y regaloneada por todos. Me motivaban a seguir adelante, pese a mi edad. Gracias a ellos puedo estar bien. No quería irme, para mí fue un regalo haber llegado aquí”, recuerda la paciente.

María es una de los 682 pacientes con coronavirus que ingresó al Centro Hospitalario Huechuraba (CHH), recinto asistencial macrozonal público habilitado para reforzar la red integrada de salud en el marco de la pandemia por Coronavirus.

Durante el 23 de mayo y el 7 de agosto atendió a pacientes con Covid-19 en fase de recuperación, provenientes de todos los servicios de salud de la Región Metropolitana. Su rol fue clave en el combate de la pandemia, permitiéndole a los hospitales bases de la región concentrarse en la atención de pacientes graves, mediante la complejización de la mayor cantidad de camas.

“El Centro Hospitalario Huechuraba fue una de las estrategias que trabajamos en la fase de preparación del Plan de Acción Coronavirus en el Ministerio de Salud, para contar con mayor cantidad de camas hospitalarias para enfrentar esta pandemia. A esta innovación, sumamos cinco hospitales modulares instalados en distintas ciudades, además de la entrega adelantada de cinco nuevos hospitales ”, explicó el Subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga.

Pero levantar un hospital en tiempo récord no fue tarea fácil, significó un gran esfuerzo de los equipos profesionales y clínicos. El centro de eventos y convenciones Espacio Riesco fue el lugar escogido por cumplir con estándares de infraestructura, climatización, de seguridad y ubicación cercana a centros asistenciales lo que agilizaba el proceso de montaje de un hospital. Entre sus características destacaba el hecho de tener servicios de red húmeda, baños, tableros de fuerza y red de distribución de energía recientemente actualizada según norma SEC. Así también, poseía una rampa de acceso para personas en situación de discapacidad en cada uno de los edificios, helipuerto, cercanía a la red hospitalaria del Servicio de Salud Norte, entre otros aspectos.

El Centro Hospitalario Huechuraba alcanzó una ocupación cercana a los 10 mil metros y una dotación de 276 camas habilitadas, y con la capacidad de duplicar este número si la pandemia así lo requería, distribuidas en 9 módulos. “Estábamos preparados para enfrentar los posibles escenarios. El despliegue técnico y profesional fue sorprendente. Equipos de trabajo nuevos lograron rápidamente establecer dinámicas de atención, como si llevaran años de trabajo conjunto. Todos estaban en sintonía y dando lo mejor de sí en pro del paciente”, detalla Guillermo Hartwig Jacob, Director del Servicio de Salud Metropolitano Norte.

El 100% de los pacientes, que estuvo hospitalizado en el Centro Hospitalario Huechuraba (CHH), estaba afiliado a Fonasa y un 69,5% de éstos provenía de establecimientos públicos de salud. La mayoría de los pacientes había estado con ventilación mecánica en sus establecimientos de procedencia, por lo tanto, cuando ingresaban al CHH estaban en proceso de mejoría, pero con condiciones físicas mermadas por los largos periodos de intubación: escasa movilidad y sin fuerza. En el Centro Hospitalario Huechuraba pudieron avanzar en su rehabilitación gracias a un equipo multidisciplinario.

En el establecimiento trabajaron más de 650 personas, de los cuales al menos 500 correspondían a personal clínico, entre médicos, enfermeras, técnicos de enfermería, kinesiólogos, entre otros. Así también, poseía 2 salas pequeñas de reanimación con ventiladores mecánicos de transporte para emergencias puntuales. 

El pasado viernes 7 de agosto, egresaron los últimos pacientes del recinto, emocionando a los equipos que formaron parte de esta gran tarea. “Fue un desafío tanto en lo personal como en lo profesional. La pandemia es una experiencia que solo conocíamos por libros y con ella hemos aprendido, y seguiremos aprendiendo diversas cosas, no solo en términos sanitarios, sino también humanos, de convivencia, solidaridad y responsabilidad social. Para mí esto es un compromiso con las personas que necesitan atención. Era mi deber aportar de la mejor manera en lo que se refiere a entregar una atención con la mayor calidad, seguridad y calidez que pueda brindar”, indicó el director del CHH, Dr. Claudio Núñez.

Actualmente, el recinto prepara su cierre definitivo durante el mes de agosto, con el recuerdo vivo de los cientos de pacientes, que al igual que María, pudieron recuperarse y superar la peor pandemia de los últimos años.